Arrancamos la aventura China milenaria y su Gran Muralla saliendo desde España rumbo a Pekín, la capital de China y primera parada de este viaje. Toca día de traslado, pero no uno cualquiera: es el inicio de una ruta que nos llevará por algunos de los lugares más icónicos del país.
La jornada se pasa entre vuelos y aeropuertos, avanzando hacia Asia mientras cambiamos de horario casi sin darnos cuenta. Durante el vuelo podrás aprovechar para descansar, entretenerte o echar un vistazo a lo que nos espera en los próximos días, que no es poco.
Este primer día está pensado para tomárselo con calma y llegar lo más descansados posible. Terminamos la jornada durmiendo en el avión, con la vista puesta en el aterrizaje en Pekín, donde empezará de verdad la experiencia.






