Desayuno en el hotel. Comenzamos en el impresionante Valle de los Templos, uno de los grandes tesoros arqueológicos de Sicilia. Entre columnas milenarias y vistas abiertas hacia el Mediterráneo, descubriremos la huella de la antigua Magna Grecia y admiraremos el Templo de la Concordia, uno de los templos griegos mejor conservados del mundo.
Después continuaremos hasta Erice, un precioso pueblo medieval situado en lo alto del monte, famoso por sus calles empedradas, su ambiente tranquilo y sus panorámicas hacia la costa y las islas Egadas. Tendremos tiempo para pasear a nuestro ritmo, curiosear entre tiendas tradicionales o probar algún dulce típico, porque aquí la repostería también tiene mucho que decir.
Al caer la tarde llegaremos a Palermo, una ciudad intensa, vibrante y llena de contrastes, donde conviven palacios, mercados, iglesias y rincones con una mezcla cultural fascinante. Como sugerencia para empezar a descubrirla, podemos dar un paseo por el puerto de La Cala, una zona agradable junto al mar, o acercarnos al barrio de la Kalsa, uno de los más antiguos y con más personalidad de la ciudad.










