Hoy Estambul se muestra sin filtros, lista para ser disfrutada a tu propio ritmo. Es un día perfecto para perderse por sus calles, cruzar en ferry de un continente a otro o sentarse junto al Bósforo y observar cómo la ciudad fluye entre barcos, cafés y minaretes. Un momento ideal para volver a ese lugar que te sorprendió… o para descubrir uno nuevo sin ningún plan previo.
De manera opcional, podrás sumarte a la excursión Joyas de Constantinopla, un recorrido por los grandes símbolos del pasado imperial. La visita comienza en el Hipódromo de Constantinopla, antiguo corazón social de la ciudad bizantina, donde aún se conservan el Obelisco de Teodosio y la Columna Serpentina. Continuaremos con una panorámica exterior de la majestuosa Mezquita Azul y de la emblemática Santa Sofía, dos iconos imprescindibles del skyline estambulí.
La experiencia sigue en el Palacio de Topkapi, antigua residencia de los sultanes otomanos, y concluye en el vibrante Gran Bazar, un auténtico laberinto cubierto donde historia, comercio y tradición se mezclan como en ningún otro lugar. Un cierre perfecto para una de las últimas jornadas de este viaje.










